Il nostro sito utilizza i cookie. Per continuare la navigazione devi accettare il loro utilizzo.
Accetto
Info
Partner Gruppo Markonet
Non ingoiate il rospo
Cerca |

DA LEGGERE...
'Difendetevi! Manuale di sopravvivenza del consumatore' di Carlo Rienzi - Edizioni Cairo
'DISSANGUATI? La guida pratica per la tutela del consumatore' a cura del Codacons - ED. DE AGOSTINI
GIOCO D'AZZARDO PATOLOGICO - Rassegna Stampa
mercoledì, 7 settembre 2016
El Correo

mercoledì, 7 settembre 2016

Italia quiere vetar las tragaperras



El primer ministro
anuncia una ley que
retire estas máquinas
de bares y estancos para
reducir los altos índices
de ludopatía juvenil





 
ROMA. Las tragaperras de los bares
y estancos podrían tener fecha
de caducidad en Italia después de
que el primer ministro, Matteo Renzi,
anunciara en una entrevista con
la revista ‘Vita’ que su Gobierno
piensa prohibirlas en estos establecimientos.
El país contaba a finales
de 2015 con 418.000 de estas máquinas
repartidas en más de 83.000
comercios, que facturaron la friolera
de 25.900 millones de euros
en el último año y con las que el Estado
recaudó 3.300 millones. La ludopatía
constituye un grave problema
social entre los italianos, con
alrededor de 800.000 personas con
una fuerte dependencia. Los más
vulnerables son los menores: el 41%
de los chicos de 15 a 17 años y el 30%
de las muchachas de esa edad son
aficionados a los juegos de azar,
principalmente apuestas deportivas
a través de sus teléfonos móviles.
Se calcula que el 14% de ellos
corre riesgo de caer en la adicción.
Las asociaciones de consumidores
y los expertos en la atención
psicológica a los ludópatas acogieron
con prudencia el anuncio de
Renzi, pues tienen dudas de que
la medida se vaya a llevar finalmente
a cabo y advierten de que
sólo afecta a una parte del problema.
«Está bien quitar las tragaperras
de los bares y los estancos, pero
no nos lo creemos hasta que el Gobierno
obligue de verdad a hacerlo.
Parece más un anuncio propagandístico
que otra cosa», explica
Carlo Rienzi, presidente de la Coordinación
de Asociaciones para
la Defensa del Medioambiente y
de los Derechos de Usuarios y Consumidores
(Codacons). «Estas máquinas
son hoy sólo un sector de
nicho. El mayor desafío viene de
las salas de apuestas, que están
multiplicándose como setas. Para
abrirlas sólo hace falta una autorización
de la comisaría, que comprueba
que no estás haciendo trampas.
No se tienen en cuenta los
problemas sociales y de salud que
provocan, especialmente entre la
población más vulnerable: son sobre
todo los pobres, los jóvenes y
los ancianos los que se dejan el dinero
pensando que con un golpe
de suerte van a arreglar sus problemas
», añade Rienzi.
Luciano Squillaci, presidente de
la Federación Italiana de Comunidades
Terapéuticas, especializada
en la atención a personas con dependencia,
considera «positivo» el
anuncio del jefe de Gobierno, pero
recuerda que la medida seguirá coja
mientras no se ponga en marcha
un programa de prevención de la
ludopatía a nivel nacional. «Es hora
de pasar a los hechos. Estamos cansados
de declaraciones mientras
asistimos a la tragedia que viven
estas personas y sus familias, pues
los juegos de azar destruyen todo»,
advierte Squillaci.
El presidente de Codacons, por
su parte, denuncia la paradoja que
supone este sector para el Estado:
«Lo utiliza para hacer caja de forma
sencilla pero no tiene en cuenta
el gasto médico y el coste social
que conlleva luego. Pasa más o menos
como con el tabaco. De fondo
subyace un cinismo absurdo. Y
mientras tanto, sigue proliferando
el juego a través de internet sin que
nadie lo controle y en el que caen
sobre todo los más jóvenes».
A quienes no les ha gustado nada
el anuncio, como podía esperarse,
es a los propietarios de los establecimientos,
muchos de los cuales
consiguen cuadrar las cuentas gracias
a las tragaperras. «Eliminar estas
máquinas no es la solución», sostiene
Giorgio Pastorino, de la Federación
Italiana de Estanqueros.



Sezioni: Rassegna Stampa, Rassegna Stampa Estera
Aree: GIOCO D'AZZARDO PATOLOGICO
Parole chiave:
Testate: El Correo